Sangre y Salitre

La obra Sangre y Salitre, forma parte de la serie La mesa de trabajo de los héroes (2000), instalación del artista visual Mario Soro, que utiliza como recurso las fotografías de los mutilados de la Guerra del Pacífico, material patrimonial del Museo Histórico Nacional y parte de la colección de fotografías del Doctor Carvajal, médico cirujano militar.

Las imágenes del álbum de mutilados del Doctor Carvajal son resignificadas y tensionadas por el trabajo de Soro. Para ello, incorpora elementos como el mobiliario de identificación de Alphonse Bertillón, que evidencia y subraya el vínculo entre fotografía- antropometría-identificación, tensionando el recurso fotográfico en su relación con la historia, la verdad, y en consecuencia, con el archivo.

La relación entre cuerpo –mutilación- castración, violencia y lenguaje es otra arista relevante de este trabajo. Alberto Madrid (2000) señala, “en la disección Soro demarca cortes históricos aparentemente descontextualizados, pero estos están marcados por la violentación de la regla, confrontándolos con la vigilancia del cuerpo social y sus sistemas de represión”. De acuerdo con esto, la exhibición de los cuerpos de los mutilados de la guerra parodiaría la doble connotación del uso de la fotografía “uniendo sus funciones honoríficas y represivas” (Sekula, 1997). La obra desclasifica el archivo y disecciona la historia, a la vez que la superposición de estas imágenes en el panteón y gabinete de identificación alegoriza la práctica museológica. De esta manera se pone de manifiesto no solo el agotamiento de la modernidad, sino el de una política de la representación pública, cuestión que se expresa en esta mesa de trabajo de fragmentos, disecciones, corte temporales: agotamiento de la identidad, en tanto dispositivo de ordenamiento, marcación y mutilación de los cuerpos: de las obras, de los desaparecidos, que dan cuenta de una crítica a la violencia de la representación, de la inscripción artística y de la práctica museal, cuestión en la que es posible observar la problemática relación que se establece entre museo, arte y nación (Déotte, 1998).

Finalmente, la propuesta artística de Soro resulta particularmente interesante respecto de la reflexión en torno a la incorporación subversiva y disruptiva de la fotografía en las artes visuales contemporáneas chilenas, cuestión que es inflexionada en su obra al evidenciar la doble condición de la fotografía, develando la huella de violencia que habita en las imágenes.

Tania Medalla Contreras
Santiago, septiembre 2019

Exposición $angre y $alitre del artista Mario Soro en Sala ESI. Escuela de educación artística. Universidad Católica Silva Henríquez. Realizada desde el 9 de octubre al 30 de noviembre del 2019.